jueves, 5 de noviembre de 2009

Reloj, si marcas las horas...



Que sean a mi favor, reloj que marcas mi tiempo.. marcalo con amor...


El tiempo, las horas, siempre dependiendo de ellas. El reloj tiene atados a la mayoría de las personas. Hace bastante que yo no dependo de un reloj, aunque si tengo alguno que es muy bonito y me pongo como joya.Hay una en concreto que yo paré un día en una hora, ya está cubierto y hecho su trabajo. Ya no lo necesito, ya he quitado esa hora y lo he guardado en una cajita. Fue un regalo hecho con mucho cariño por una amistad que ya no está en mi vida. Quien sabe donde estará... le deseo una vida llena de felicidad. Un amigo, solo un amigo.


Este reloj, me ha acompañado en grandes momentos, muchos de ellos mágicos... sabía que llegaría un día en que ya no lo necesitara, un día en que ya el tiempo no importa, en que las cosas de mi vida caminan en paz... sin esperar nada de nada y dejando que lo que venga, venga en perfecta armonía para mi.


El tiempo ya no tiene para mi ninguna importancia más allá de la que tiene el día a día en sus horas comprometidas con mi agenda de trabajo. Después, el tiempo del reloj se para, para vivir con mi fluido armonioso a veces contemplativo, a veces en movimiento. Y entonces los minutos pasan por mi vida tomando conciencia del momento que me toca vivir.

No hay prisa, paseo.. leo.. escribo..., tomo ese café con alguna amistad compartiendo horas de conversación.


Me regalo ese espacio intimo para cerrar los ojos y meditar con mi interior puesto en algo que me llene o importe.. envío amor... alguna sonrisa, algún abrazo.. sabiendo, creyendo que allí donde yo lo ponga en ese momento allí llega.


Y mientras tanto, el tiempo va pasando... pero yo no llevo reloj, es mi cuerpo el que las horas va marcando. Y aunque yo me miro al espejo y no noto los cambios, se que la vida corre y el tiempo pasando..., entonces es cuando pienso: -que es lo que no estoy aprovechando.. -¿que oportunidades se me están escapando?


A lo mejor no, simplemente me dejo llevar.. y sigo viajando...


Reloj, si marcas mis horas que sea para seguir viviendo.. amando...

2 comentarios:

Ignacio dijo...

Bonita forma de despedirse de un amigo, parando el reloj, más la vida continúa, no suelo preocuparme del reloj, más de lo necesario las pautas de la vida, el resto llega solo, tampoco suelo preguntarme que me ha faltado, ni me pregunto lo que queda, en realidad, transitar por el tiempo sirve bien poco, a no ser para nutrirse de buenos recuerdos.
Besos.

Mercè dijo...

Nutrirse de los buenos recuerdos, en su momento también nos enriquece, pero no más que dejar que las cosas vengan a nosotros en el proceso de nuestro caminar.

Muchos besos Nacho, como siempre, escribes maravilloso!!, como maravilloso está tu blog